Jodo

Corría el siglo XVII, Muso Gonnosuke, célebre samurai de la escuela Tenshin Shoden Katori Shinto, fue derrotado por otra de las figuras del sable japonés, Miyamoto Musashi, autor de varios tratados sobre la táctica del combate.

En el duelo, Muso Gonnosuke llegó a bloquear contra el suelo el sable de su adversario. En ese momento, Musashi sacó su sable corto, tocando a Muso y dejándolo indemne, como muestra de su respeto a su valor y espíritu Budo.

Desde ese momento, Muso Gonnosuke se obsesionó en crear una técnica que pudiera vencer a Musashi. Se retiró a la región del monte Honman de kyushu (sur del Japón), cerca de la ciudad de Fukuoka.

Esta zona es, aún hoy en día, famosa por los numerosos monjes y guerreros que moraban y se ejercían en las artes marciales en esa época.

Muso meditó durante largo tiempo, experimentando en soledad, hasta que, en un sueño, se le apareció un niño que le dijo que solo con un jo podría vencer el sable. Con un simple bastón, de 1,28 metros y de un grosor de 26 mm. De roble blanco, creó un jo-jutsu que derrotó, según cuenta la tradición, a Miyamoto Musashi, en un segundo encuentro.

Es en este periodo que se inicia la fama de la escuela de jo-jutsu Shindo Muso Ryu. Muso Gonnosuke estaba convencido que los dioses (kami) le habían ayudado en su búsqueda, y por eso denominó su escuela Shindo Muso. shin(do) quiere decir “venido de los dioses” o de “inspiración divina” y Muso de su propio nombre.

Nombre que se hizo rápidamente famoso y con abundantes seguidores, marcando el comienzo de la difusión de los Dojo de jo-jutsu, que interesaron mucho a los samurai, encargados de la vigilancia y la seguridad, ya que el jo permite desarmar y controlar a un adversario sin tener que herirlo o matarlo, pudiendo adaptarse y graduar la respuesta necesaria.

Jodo

El jo-jutsu hoy ha evolucionado hacia una vía espiritual: El jodo actual, donde se busca el desarrollo mental y físico de los practicantes, buscando una expansión de su personalidad en un espíritu de paz.

Esta escuela, nacida hace aproximadamente 300 años, se ha transmitido de generación en generación hasta nuestros días de una forma cerrada y secreta.

Fue el maestro Shimizu que, a principios de este siglo, abrió la escuela al público en general, realizando algunas modificaciones en la forma de enseñanza específica del jodo.

Actualmente se enseña a los debutantes un kihon (técnica de base) de 12 movimientos que se practican en solitario y, después, con compañero, en los dos roles del jo y el bokken, para continuar con 12 kata (formas) de la serie sete-jo.

A parte del trabajo del jodo, la escuela Shindo Muso conserva la costumbre de las Ryu ha de formar globalmente en diversas artes marciales tradicionales japonesas.

Todos los kata de jodo son estudiados en los papeles de atacante y defensor. Con este plan de trabajo se puede ver que el dominio de esta disciplina puede durar una larga vida.

En el jodo, la progresión técnica ZNKR y de grados son parecidas a otras disciplinas como el Iaido, Kendo, Aikido, Ju-jutsu, etc.

Dentro del jodo existe un sistema competitivo, concebido de una forma técnica, los participantes tienen que ejecutar alternativamente los papeles del jo y del bokken, de determinados kata de la serie sete-jo.

La técnica pura, la eficacia, la exactitud del gesto y la sinceridad es evaluada por un jurado, lo cual elimina cualquier tipo de deformación y, dividida por grados kyu, 1º Dan, 2º Dan, etc., este sistema de prueba permite la participación de todos.

El jodo es asequible a todo el mundo, pudiendo entrenar en cualquier parte: Con un keikogi, un cinturón y un jo es suficiente. Sin ningún tipo de caídas, ni de golpes violentos, ni de ejercicios agotadores, con un trabajo bilateral, efectuado con suavidad y rigor, permite que cualquier persona, niño, joven, mujer, adulto o mayor, pueda practicar jodo, dado que ni la fuerza física ni la condición, ni el sexo son factores cruciales para su estudio y progresión.